viernes, 5 de agosto de 2016

MÁS RIESGO EN LA PUEBLA DE ALFINDÉN

Tres años después hemos vuelto a La Puebla de Afindén (Zaragoza) en una excursión de la asignatura Análisis de Riesgos Naturales y nos hemos encontrado el barranco sometido a una actuación urbanística reciente que ha reducido claramente su capacidad de desagüe, incrementándose con ello el riesgo de inundación. Curiosamente el puente, que era un claro punto negro por su escasa capacidad, no se ha modificado. En conclusión, una actuación costosa que no ha mejorado el problema de riesgo del barranco de la Puebla, sino que lo ha incrementado.

El barranco en 2008. Foto: A. Ollero

El barranco estrechado para conseguir paseos laterales en 2016. Foto: Daniel Ballarín.

El puente en 2008. Sobre él pasa la calle principal de la localidad. Foto: A. Ollero.

El mismo puente en 2016. Foto. D. Ballarín.




DOS PEQUEÑOS GRANDES LOGROS

Después de tantos años de lucha en defensa de los ríos, recientemente me siento contento y orgulloso de algunos logros locales y puntuales en los que puse en su momento algún pequeño granito de arena.

El primero de ellos es el proceso de restauración en el curso bajo del río Aragón, con algunos logros llamativos como el de Sotocontiendas en Marcilla. La primera piedra de estas actuaciones la pusimos hace 15 años con nuestro trabajo, junto con Santiago García, Josu Elso, Askoa Ibisate, Elena Díaz y Camino Jaso, en la elaboración del Plan de gestión del LIC cursos bajos del Aragón y el Arga, en el que planteamos una medida novedosa y pionera: un espacio continuo fluvial. Aquel plan de gestión desembocó en dos proyectos LIFE y el resultado final han sido actuaciones como la de Sotocontiendas, finalista del premio internacional River Prize 2015.

Otra actuación reciente ha sido el retranqueo de la mota de Alcalá de Ebro. Por fin la CHE ha acometido una obra sencilla que da más espacio al río y quita presión sobre el pueblo. Hacía ya 10 años que propuse esta actuación a la CHE. La crecida de 2015 les ha terminado de animar, por fin.



El camino de la restauración fluvial es largo, las ideas tardan mucho en cuajar y en encontrar respuesta en la administración, pero se van alcanzando estos pequeños logros.



jueves, 4 de agosto de 2016

A PLANTAR FUERTE

Hola de nuevo. Estamos en proceso de desintoxicación tras el estrés laboral de los últimos tres meses en un fin de curso lleno de tareas, muchas interesantes, otras también desmotivadoras. Meses sin poder reflexionar, sin poder pensar nuevas hipótesis de trabajo, sin poder plantear nuevos proyectos ni retomar viejas ideas. Y muchas tareas pendientes todavía, sobre todo publicaciones en curso sin terminar o sin evaluar o encargos que no he podido abordar. Mientras tanto, los ríos disfrutan su estiaje, tan necesario como las crecidas invernales, y en espera de alguna tormenta que los reactive.

Seguimos nuestro camino, siempre con dificultades como un tramo de pavés en una clásica ciclista. Foto tomada este verano en Ertvelde (Flandes).

lunes, 25 de abril de 2016

DRAGADOS Y ACTUACIONES LAMENTABLES EN EL MATARRAÑA

El magnífico río Matarraña/Matarranya, en el que realizamos prácticas de campo en un master, en el que encontramos excelentes ejemplos de patrimonio fluvial, el que es objeto de un contrato de río que pretendía ser un ejemplo a seguir, ha sufrido la típica actuación lamentable con el paraguas de las "obras de emergencia tras crecida". Y lo han destrozado en varios puntos. Desde aquí nuestra denuncia más enérgica. Es lamentable que se sigan haciendo estas cosas en nuestros ríos en 2016.

Referencia a estas actuaciones:
http://bajoaragondigital.com/index.php?option=com_content&view=article&id=13539%3Ase-limpian-cauces-y-azudes-del-matarrana-y-afluentes&catid=1%3Anoticia-2&Itemid=142

O en la web de la CHE: http://oph.chebro.es/Notasprensa/PDF/5092/5092.pdf

Panorama desolador en Valderrobres. Foto: CHE.

viernes, 22 de abril de 2016

ESPEREMOS QUE SEA EL FIN DE LOS DRAGADOS URBANOS


Y este otro artículo en eldiario.es: http://www.eldiario.es/aragon/sociedad/Ayuntamiento-Zaragoza-Ebro-anterior-Ejecutivo_0_508149324.html

Aquí la nota técnica del CIREF a la que se hace referencia: Aspectos técnicos y jurídicos de los dragados y "limpiezas" de cauces. https://www.dropbox.com/s/ftuy9cnal6cr229/8_Nota_4_2015_Dragados.pdf

IMPACTOS AMBIENTALES EN EL PARQUE NATURAL SAJA-BESAYA

Me hago eco de esta preocupante situación en un espacio de gran valor y fragilidad:

DENUNCIAS SOBRE IMPACTOS AMBIENTALES EN EL PARQUE NATURAL SAJA-BESAYA y EL CAMINO HISTÓRICO DE BÁRCENA MAYOR A CAMPOO   



    El representante de los grupos ecologistas y conservacionistas de Cantabria en el Patronato del Parque Natural Saja-Besaya y Ecologistas en Acción han denunciado ante la Confederación Hidrográfica del Cantabrico, las Consejerías competentes del Gobierno de Cantabria, la Dirección del Parque, el Ayuntamiento de Los Tojos y la Junta Vecinal de Bárcena Mayor,  los graves impactos que podrían causarse en la cuenca del río Queriendo, afluente del río Argoza que, a su vez vez lo es del río Saja, en su tramo alto, dentro de los límites de la Junta Vecinal de Bárcena Mayor del Ayuntamiento de Los Tojos (Cantabria).
  
   Los citados impactos surgirían de llevarse a cabo el proyecto de tala a matarrasa del pinar de Alceo  tras el anuncio de licitación y la adjudicación, mediante subasta, del llamado pinar de Alceo con el aprovechamiento forestal de maderas en el monte de utilidad pública número 11, Colladas y Collugas (BOC 24-8-2015), en la margen izquierda del río Queriendo en el tramo comprendido entre Avellaneo y Puente Bujén donde la accidentada orografía, las pronunciadas pendientes, los movimientos de tierras, el uso de maquinaria pesada y las pistas de acceso para proceder a la saca, y el propio perfil del río pueden acabar convirtiéndose en factores de riesgo para desencadenar alteraciones hidrológicas, procesos de erosión, argayos y deslizamientos de ladera sobre el ecosistema fluvial y su entorno inmediato que podrían provocar afecciones irreversibles a la flora y la fauna silvestres que aún resiste en aquel lugar, degradar los variados y singulares paisajes y micropaisajes de una profunda cuenca visual particularmente frágil, y afectar al camino histórico de origen bajo medieval, entre Bárcena Mayor, la Venta del Mobejo y la Venta de Tajahierro en el puerto de Palombera y la ruta a Campo y Castilla, un testimonio relevante de las culturas viarias tradicionales que la Consejería de Cultura  incluyó en el Inventario Arqueológico Regional ( nº de ref. 086.002) con el objeto de darle protección legal en el marco de la normativa vigente en materia de patrimonio cultural y cuyos drenajes, canaletas, sistemas de desagüe..., mantienen en buen estado de conservación su funcionalidad en la evacuación de las aguas, el mantenimiento de fuentes, manantiales y abrevaderos,  la consistencia del firme, y la fijación de los taludes y laderas que atraviesa.

  Las alteraciones hidrológico-forestales y las agresiones ambientales se multiplicarían, además, con las interacciones y sinergías que se producirían con la tala de cientos de hayas prevista en el bosque caducifolio colindante de la ladera norte del monte Colladas-Collugas en la margen derecha del río Queriendo y frente la citado pinar de Alceo, contribuyendo a acentuar los efectos de las lluvias torrenciales aguas abajo, disminuir la capacidad de esponjamiento de los suelos,  potenciar la acción de la escorrentía superficial, y devaluar la función ambiental de las masas boscosas.
 
   Las actuaciones previstas encierran, además, una flagrante contradicción con las figuras proteccionistas de un paraje único, en pleno corazón del Parque Natural Saja-Besaya,  área colindante con la ZEPA del Alto Saja, y territorio integrante de uno de los LIC,s de la Red Natura 2.000, escenario de la aplicación del Programa Marco de Gestión de los LIC,s de los Ecosistemas Fluviales de la Consejería de Medio Rural del Gobierno de Cantabria, donde confluyen formaciones de ribera y bosques de galería, rodales y densas formaciones caducifolias con calidades ambientales excepcionales y un elevado grado de naturalidad y continuidad, escasa incidencia antrópica, hábitat de especies como el pito negro, la nutria, el tritón alpino, el oso pardo, el urogallo, anfibios, reptiles, anguilas y truchas...

   Tampoco se justificarían todas estas agresiones ambientales y al paisaje por razones puramente economicistas en el  futuro aprovechamiento forestal  del pinar existente  que, en todo caso, debería  ser objeto de un aclarado muy selectivo sin recurrir a la tala a matarrasa, utilizando para la saca de troncos un vado provisional  desde la pista entre la braña del Castillo en Bárcena Mayor y las proximidades del pozo de Avellaneo y Puente Bujén  –con la posibilidad de rehabiitación de su estructura y el restablecimiento provisional del tránsito de vehículos–, recurriendo a técnicas manuales o de bajo impacto, y realizando, paralelamente, un plan de reforestación de especies autóctonas, Unas actuaciones que deberían contemplar, inexcusablemente, la compensación económica adecuada al Ayuntamiento de Los Tojos por el valor del lucro cesante en las restricciones totales o parciales a la explotación del pinar en función de la rentabilidad ambiental y social de la alternativa propuesta con la aportación de las partidas presupuestarias en la gestión del Parque para la conservación de los valores y el patrimonio natural que motivaron su declaración.

    Por todo ello, solicitamos:
 
   –Que en la medida que les corresponda a cada una de las instituciones implicadas –incluida la Confederación Hidrográfica del Cantábrico– en la protección de aquel paraje, en el respeto  del ecosistema fluvial del río Queriendo y sus afluentes de arroyos y canales adyacentes, y en la conservación de los equilibrios hidrológicos en el entorno del camino histórico afectado, tengan a esta organización como parte del expediente y le informen puntualmente de las circunstancias en que se encuentra, de los requerimientos y sanciones que hayan podido establecer, de las medidas o disposiciones concretas que puedan contribuir a garantizar los valores amenazados, y del cumplimiento estricto de las leyes y normas relacionadas con la gestión del Parque y las figuras de protección  mencionadas, con el dictamen preceptivo del Patronato, con las evaluaciones de impacto ambiental, con los procedimientos administrativos para la concesión de licencias de obra, y con la Ley de Patrimonio Cultural.

  –Que se proceda a la exigencia de una rigurosa evaluación de impacto ambiental que tenga en consideración los análisis y propuestas recogidas en esta denuncia con las prohibiciones o medidas correctoras adecuadas para garantizar la conservación de los valores ambientales y los paisajes que pudiesen verse afectados.

  –Que se tengan en cuenta las responsabilidades administrativas y penales en que pueden incurrir las instituciones implicadas, incluidos los delitos ecológicos y contra el patrimonio contemplados en la legislación vigente.
 
  –Y que se elabore un programa de rehabilitación conjunto del tramo del camino, los ecosistemas fluviales,  los paisajes y los valores etnográficos, respetuoso con sus características originales y base de referencia para su difusión y promoción como ruta de interés didáctico, ecológico y cultural. 

  Fernando Moreno. Representante de los grupos ecologistas y conservacionistas de Cantabria en el Patronato del Parque Natural Saja-Besaya. DNI 2086824-B. Emilio Carrera. Ecologistas en Acción-Cantabria. DNI 13883918-Z Apartado 37. 39500-Cabezón de la Sal (Cantabria) Tlf. 942-701029  Móvil 699-116741. E-mail: cantarida@nodo50.org

lunes, 11 de abril de 2016

ACTUACIÓN EN EL RÍO ISUELA EN HUESCA

En las últimas semanas se está realizando una actuación en el cauce del río Isuela en Huesca, aguas arriba de la canalización urbana. Es una actuación convencional, en la línea de otras que se realizan en todos los ríos, pero es interesante el debate que ha suscitado, con el fondo del difícil equilibrio entre las actuaciones en sí y el intento de que estas, con pocos medios, sean lo menos impactantes posible.

En mi opinión hay luces y sombras, pero me parece muy útil como ejemplo y espero que sirva de base o punto de apoyo para mejorar el río Isuela en Huesca en el futuro, un río bastante despreciado hasta ahora.

Al parecer el proyecto viene de tiempo atrás y hay una demanda vecinal para acondicionar el tramo como paseo de ribera. La actuación está siendo rápida por exigencia del INAGA y está siendo ejecutada por el organismo de cuenca con el apoyo de las brigadas municipales.

Me parece bien que se quiera realizar un espacio de paseo junto al río en ese tramo y espero que se concluya con un tratamiento blando, adaptado al propio río y a la inundación. Lamentablemente se heredan unas actuaciones anteriores en las que se fijó un sendero con base de hormigón que ahora no ha sido posible eliminar.

En mi visita he comprobado la eliminación de seis chopos autóctonos, alguno de grandes dimensiones, lo cual creo que se podría haber evitado. Me comentan que tenían ramas y parte de su estructura con riesgo de caída. Hay evidencia de la caída de uno de ellos en el techo de una chabola. Pero la justificación de la eliminación de estos árboles vivos, así como de la madera muerta que se ha retirado, es por riesgo en situaciones de crecida, y en eso no estoy de acuerdo. Creo que no existe tal riesgo: si llegan troncos al azud que hay aguas abajo quedarán retenidos en éste y si se desea se pueden extraer de ahí. El puente de San Miguel y la pasarela que hay justo aguas abajo tienen suficientes dimensiones para que no queden troncos atrapados. En absoluto hay riesgo de taponamiento, y los troncos terminarían sedimentándose en el tramo canalizado, de donde serían fácilmente extraíbles. Por tanto, creo que no habría que haber eliminado árboles. Veo mayor peligro de caída en los de la margen derecha, orilla más claramente erosiva en la que los árboles se sujetan con creciente inestabilidad.

Otro aspecto que no me ha convencido es que se mantiene a la vista una escollera, construida hace años, que es innecesaria en buena parte del tramo. Podría haberse aprovechado ahora para quitarla en los sectores de orilla donde no es necesaria porque no incide el flujo. Y debería enterrarse u ocultarse en los lugares donde sí es precisa, para que no forme parte visual del paisaje fluvial.

Afortunadamente las máquinas no se han metido en el lecho menor y no han causado males geomorfológicos mayores. Es muy de agradecer el cuidado y vigilancia que se ha tenido en ello desde el Ayuntamiento. 

En próximas ocasiones hay que dejar los troncos cortados y la madera muerta en la ribera, tratando de que se integren en esta, o bien llevarlos y depositarlos en un espacio de ribera más denso. No olvidemos la importancia y el enorme valor ecológico, geomorfológico y ambiental de la madera muerta, sus funciones de hábitat, de recurso para la formación de suelo, de fijación de carbono, etc. Hay centenares de proyectos de investigación y algunas decenas de proyectos de restauración fluvial en ejecución en todo el mundo en los que se está fomentando que la madera muerta se quede en los ríos e incluso se está devolviendo madera muerta en tramos deficitarios.

En general se ha desbrozado en exceso, como suele ocurrir, y en especial en el tramo aguas arriba hasta la fuente de Marcelo, ejecutado por una escuela taller. Zarzas y muchas especies colonizadoras son propias de las riberas fluviales, no son "maleza", y habría que respetarlas, por sí mismas y por su papel estabilizador en el sistema fluvial. Sí me parece positivo que se hayan eliminado cañas y plantado especies de ribera, que esperemos que prosperen. Las actuaciones no están terminadas. Ahora queda terminar de habilitar el sendero, que espero que sea un espacio de ribera poco domesticado, que no sea una “parqueización” convencional, sino que se respete el río y en la medida de lo posible la ribera.

No me gusta la publicidad que se ha dado a las actuaciones en los medios, incidiendo con el típico mantra de la “limpieza”. Precisamente porque en el Isuela se está actuando con bastante cuidado, hablar de limpieza desmerece la actuación, y más si se justifica por posibles desbordamientos. Ya he escrito en este blog abundantemente sobre la inutilidad y el daño de las “limpiezas”, así que no me extiendo más.

Quedan sin resolver tres aspectos preocupantes. En primer lugar, unos reductos de huerta que allí quedan, rodeados de chapas y elementos que destruyen el paisaje fluvial y claramente alegales en aplicación del DPH.

En segundo lugar, aguas arriba del tramo, pervive un vado de pequeños ojos, muy nocivo para el Isuela, ya que no permite el paso adecuado de todo lo que es el río (el agua, los sedimentos, la madera muerta, los seres vivos). En mi opinión debería ser eliminado y, vista la fotografía aérea de la zona, no habría mayor problema, ya que con pequeños rodeos hay accesibilidad alternativa a cualquier lugar. Si no se elimina habría que transformarlo en puente para dar paso adecuado al río. Pero no puede dejarse así el vado actual. Al parecer van a sustituirlo por un paso sobre unos marcos más grandes. Insisto en que lo correcto es su eliminación.


Tramo de actuación. Obsérvense las huertas y en el extremo superior izquierdo el vado.

En tercer lugar, aguas abajo del tramo del que hemos hablado hasta aquí, desde el puente de San Miguel, tenemos la lamentable canalización urbana del Isuela. Pocas capitales conozco que hayan tratado tan mal a su río. Por modesto que sea el Isuela no se merece esta conversión en canal, aunque esto es un mal endémico en nuestra tierra: no olvidemos casos igual de vergonzantes como el del Vero en Barbastro, el del Tarazona en el Queiles o el del Sosa en Monzón, por citar solo algunos ejemplos. Huesca es una ciudad muy bonita y en general bien urbanizada, pero con un gran defecto en su paisaje urbano: no puede seguir teniendo un canal en vez de un río. Ya sé que si hacemos una encuesta una mayoría de oscenses prefieren el canal. Es una pena pero es así, y lo mismo opinarían los ciudadanos en cualquier lugar de nuestro país. Sabemos que es una cuestión de educación social y que no hay todavía interés por cambiar de mentalidad en esta línea. Se prefiere contar con ciudadanos sin cultura ambiental que utilicen ríos canalizados y domesticados antes que ciudadanos concienciados que disfruten de ríos naturales tal como son. Espero que llegue un día en el que alcancemos una cultura ambiental y fluvial suficiente y consolidada socialmente. Un día en el que los ciudadanos comprendan por fin que las canalizaciones obsoletas e injustificadas que han destrozado nuestros paisajes fluviales urbanos deberían ser demolidas para recuperar nuestros ríos, y además sin incrementar el riesgo, porque hay alternativas. Ojalá los ciudadanos de Huesca, dentro de 20 ó 30 años (sé que antes será muy difícil), demanden la descanalización del Isuela y la recuperación de un patrimonio fluvial tan despreciado.

Tramo canalizado del Isuela

En alguna otra ocasión hablaremos también de los problemas en Huesca con esos pobres barrancos que "caprichosamente" atraviesan entubados y menospreciados los polígonos industriales y otras áreas perturbadas. Esos barrancos que a veces generan inundaciones y deben ser "limpiados", y todo porque se hizo mal el planeamiento urbano y se instalaron polígonos y calles donde había unos barrancos. Cuántas malas herencias nos vienen de malas decisiones irrespetuosas con el medio.

viernes, 8 de abril de 2016

DRAGADOS Y DESTROZOS EN EL RÍO VILLAHERMOSA

En el río Villahermosa, afluente del Mijares, se están llevando a cabo unas actuaciones en el cauce enormemente destructivas de las que desconozco sus responsables. Como muestran las fotos hay máquinas que remueven y extraen gravas, con eliminación de vegetación de ribera. No sabemos los objetivos de la actuación ni su legalidad. 
El Villahermosa es un cauce fluvial de gran valor, Reserva Fluvial en su cabecera turolense, donde se denomina río Linares. 
Las actuaciones detectadas se encuentran en Villahermosa del Río, junto a la piscifactoría, y en Castillo de Villamalefa en la zona del molino, ambos tramos en la provincia de Castellón.
A las gravísimas afecciones geomorfológicas hay que añadir que estamos en uno de los últimos reductos de trucha común autóctona de la Comunidad Valenciana, zona ZEPA y LIC,​ y vedado para la pesca. Además, las obras se han iniciado ya en la época de freza 
​y puesta ​de las poblaciones de trucha (diciembre-marzo).
Gracias a los amigos que me pusieron en alerta sobre estas actuaciones y también a los amigos de AEMS-Ríos con Vida que han denunciado al SEPRONA estas obras que están destruyendo uno de nuestros mejores ríos mediterráneos.











lunes, 14 de marzo de 2016

DÍA INTERNACIONAL DE ACCIÓN POR LOS RÍOS

Hoy, 14 de marzo de 2016, celebramos el 19º Día Internacional Anual de Acción por los Ríos. 
Este año está dedicado a la memoria de Berta Cáceres. 
Trabajemos por nuestros ríos y luchemos por protegerlos.

Y un buen artículo de los amigos de Ríos con vida: http://www.levante-emv.com/opinion/2016/03/14/queremos-rios-o-cloacas/1391486.html

Y muy recomentdable también este artículo de los amigos de SEO-Birdlife: http://www.seo.org/2016/03/11/zonas-naturales-inundacion-acabar-los-danos-las-avenidas-del-ebro/

martes, 26 de enero de 2016

EL PROBLEMA DE LA AP-15 EN LAS CRECIDAS DEL EBRO


Un tema fundamental en la gestión de riesgos de inundación son las vías de comunicación que cruzan transversalmente un curso fluvial, ya que pueden intervenir de forma importante en los procesos de crecida y desbordamiento. En todo plan de gestión de inundaciones se plantea la necesidad de permeabilizar estos elementos transversales permitiendo el paso del agua mediante drenajes inferiores. Tanto en el RD 903/2010 como en los Planes de Gestión de Riesgos de Inundación (PGRI), aprobados para toda Europa en 2015, se establecen medidas de mejora del drenaje de infraestructuras lineales, en especial carreteras y ferrocarriles.

Un ejemplo muy claro de infraestructura problemática es la autopista navarra AP-15, que cruza transversalmente la llanura de inundación del río Ebro en un punto clave, el punto en el que se registran los mayores caudales-punta de toda la cuenca alta y media de nuestro gran río, debido a la confluencia muy pocos kilómetros aguas arriba del Ebro con el Aragón.

El trazado y el puente sobre el Ebro de esta autopista ya generaron problemas desde el primer día. Así, la rápida migraci, 1980 y 1981 crecidas de 1977,yy 1987.ar el cauce y evitar el derribo del puente. 1978mer drero de 2015.ón en las crecidas de 1977, 1978, 1980 y 1981 del meandro del Ebro que se desarrolla inmediatamente aguas arriba del puente, hizo peligrar la base de la margen izquierda del mismo, construido en 1978, así como el terraplén de la autopista, de manera que hubo que realizar una costosa canalización del Ebro con una inversión de 2.000 millones de pesetas (unos 12 millones de euros) de entonces para fijar el cauce y evitar el derribo del puente. Las obras se realizaron en 1986 y 1987.

El problema actual es más sencillo de resolver, pero igualmente peligroso. Resulta que el terraplén de la autopista AP-15 cuenta con varios drenajes o pasos por debajo, pero todos ellos fueron taponados en 2013 y siguen tapados en la actualidad. Por tanto, esta autopista se encuentra impermeabilizada, actúa como dique transversal al Ebro, con los riesgos que esto supone y, en efecto, en las crecidas de 2015 ha provocado un problema importante.

Zona afectada por el efecto dique o presa de la autopista AP-15. Puede observarse a la izquierda, aguas arriba, otra zona con embalsamiento a causa del terraplén de ferrocarril. El mapa, realizado por el Ministerio y la CHE corresponde a la inundación por la crecida de 10 años de periodo de retorno.


A finales de febrero de 2015 el Ebro ya había asistido a dos procesos de crecida consecutivos y llegaba el tercero. Los caudales son importantes en la confluencia del Ebro y el Aragón, las motas son superadas y en algunos puntos destruidas y la inundación se expande, especialmente por la margen izquierda. Como en otras ocasiones, se va formando un gran embalsamiento de agua desbordada en la huerta de Cadreita, ya que el terraplén de la autopista AP-15 no deja avanzar el agua valle abajo. Este embalsamiento va creciendo en superficie y calado y es considerablemente mayor que en crecidas de años anteriores, ya que los drenajes bajo la autopista están tapados. El agua circula sobre la llanura de inundación pero choca con la autopista, que hace un papel de presa. Ante este choque una componente avanza hacia el Norte sobreinundando los campos de Cadreita y otra componente presiona hacia el cauce menor del Ebro, hacia el puente de la autopista, buscando una salida topográfica.

Cuando llega el caudal punta, el momento máximo de la crecida, el Ebro rompe la mota en varios sitios frente a Castejón, entre el puente del ferrocarril y el de la autopista. Se activan así varias corrientes que ganan velocidad sobre antiguos cauces del río hoy cultivados.

Estas corrientes no pasan por la estación de aforo de Castejón, por lo que los datos que se miden son engañosos, más bajos que los reales. El SAIH marcó 2.400 m3/s, la CHE lo ha rectificado posteriormente a 2.690 m3/s evaluando el bypass no aforado en 290 m3/s, pero nosotros hemos observado en campo que tuvieron que ser unos 500 m3/s los desviados, de manera que la crecida tendría que haber marcado realmente en Castejón unos 2.900 m3/s.

Esquema en el informe de las crecidas de 1015 elaborado por la CHE en el que se explica el problema del bypass en el aforo de Castejón. La zona inundada corresponde también a la crecida teórica de 10 años, similar a la de 2015.


Llama la atención el hecho, bien observable en la gráfica, de que por Tudela (línea roja) pasó bastante más caudal que por Castejón (línea azul), en concreto 107,874 hm3 más (o, si se quiere, una media de 157,5 m3/s más en el periodo representado en la gráfica). La curva de Tudela está por encima de la de Castejón desde las 7:00 del día 27 hasta las 5:00 del 7 de marzo. Este caudal extra tuvo que corresponder en su mayor parte al fallo en el aforo de Castejón, es decir, al importante bypass de agua desbordada que no fue cuantificada en la estación de aforo, sino que circuló por la llanura de inundación para volver al cauce principal del Ebro a la altura del puente de la autopista AP-15.


En el gráfico, la mancha naranja, equivalente en superficie al caudal extra circulante en Tudela (en realidad caudal no aforado en Castejón), señala todo el caudal derivado por el bypass y no aforado y cuál sería la forma real del hidrograma de la crecida de finales de febrero de 2015 en Castejón.


Principales líneas de flujo de las corrientes desbordadas. La línea más larga que viene de arriba es la que evacúa la importante masa embalsada de los campos de Cadreita. 


   Estas corrientes desbordadas y no aforadas se unen al gran embalsamiento de Cadreita, provocado en buena medida por la autopista, y generan una corriente principal hacia el puente de la autopista que choca y se equilibra con el caudal del Ebro principal, que está superando ya la mota, justo en el momento de máxima crecida. Estos dos caudales unidos e igualados en nivel durante unas horas se sobreelevan (como cuando se llena un embudo), presionan, superan y dañan la mota, hasta que llega el momento, en la madrugada del día 27, en que comienza a bajar el nivel de la crecida en el Ebro principal bajo el puente, momento en el que se forma un gradiente, una pendiente que aprovecha la mayor parte de la masa de agua embalsada sumada a la que circulaba por la llanura de inundación (líneas de flujo azules en la foto aérea) para retornar al Ebro principal bajo el puente, pasando con bastante corriente por encima de la mota en unos 95 m (se ha recrecido la mota recientemente en unos 60 cm en todo ese sector), en donde puede calcularse un caudal de unos 500 m3/s que se mantiene durante unas 35 horas (el embudo se vacía).



El efecto de este caudal que se incorpora a la corriente principal justo a partir del momento en que  ha pasado la punta de la crecida y a lo largo de esas 35 horas se deja notar en el aforo de Tudela aguas abajo, donde la crecida se mantiene inusualmente alta durante esas 35 horas, y se deja notar también aguas abajo de Tudela, produciendo una meseta en el hidrograma (línea roja en el gráfico), casi una segunda punta en la crecida, que sorprendió en los pueblos ribereños, llevó a informaciones y acciones contradictorias y alteró las tareas de evacuación.

Por tanto, los drenajes cegados de la AP-15, el papel de presa que ejerció ésta, provocaron la alteración de los procesos normales de crecida, la prolongación de los tiempos de ésta y de la inundación aguas abajo, la tergiversación de los datos de caudal y la consecuente problemática en la toma de decisiones. Estos efectos son claros y nos hablan de un peligroso incremento de la situación del riesgo a causa de la autopista impermeabilizada. Esta situación será igual de grave en próximas crecidas y sobre todo si estas son extraordinarias.

A pesar de estos efectos generados en la crecida de finales de febrero de 2015, el Plan de Gestión de los Riesgos de Inundación (PGRI) de la cuenca del Ebro, publicado a finales de año, no hace ninguna mención al problema y solo recoge entre sus acciones la permeabilización de otro puente 50 km más abajo, el de Pradilla-Boquiñeni, con un presupuesto de 1,3 millones de euros.

Las únicas actuaciones en la zona han consistido en rehacer las motas y elevarlas entre 40 y 60 cm en los sectores en los que se observaron entradas y salidas de agua. También se ha colocado una escollera en el terraplén de la autopista AP-15 en un punto en el que la presión del agua embalsada y desbordada estuvo a punto de destruir el terraplén, justo en el lugar (fotografía) donde existía un sifón de drenaje que fue taponado. Estas acciones empeorarán la situación en próximas crecidas, no solucionan el problema sino que encorsetan todavía más los flujos de crecida.

Escollera nueva y sifón taponado en el terraplén de la autopista.



Es imprescindible, con el fin de reducir el riesgo y de garantizar el buen funcionamiento del río en crecida y de los utilísimos sistemas de alerta y prevención (SAIH y estaciones de aforo) que se permeabilice todo el paso de la AP-15 sobre la llanura de inundación del río Ebro, reabriendo todos los actuales pasos de drenaje actualmente taponados y practicando otros nuevos adicionales. También es fundamental en este tramo del Ebro, en el que se alcanzan los mayores caudales punta, echar más atrás todas las motas o mazones para dar mayor espacio a los caudales de crecida y reducir la presión de estos sobre el espacio inundable lateral.